Presencia real en el territorio. Y que se sintiera.

Apialia es una red de agencias con presencia real en el territorio, y necesitaba que esa presencia se sintiera. En un sector dominado por grandes plataformas digitales, la marca tenía que hacer algo que las pantallas no pueden: aparecer en la calle, en los barrios, cerca de las personas que están pensando en comprar o vender.

El objetivo no era solo ganar cobertura. Era generar un tipo de visibilidad que dejara huella y que sus propios agentes pudieran ver, tocar, señalar y sentir como propio.

Una campaña que literalmente se mueve.

Kokoro diseñó una campaña multicanal con un eje creativo claro: demostrar, de forma física y tangible, que Apialia se mueve para vender.

La pieza diferencial fue un camión transparente que recreaba el interior de un inmueble, circulando por zonas estratégicas y generando impacto allá donde pasaba. Una acción de exterior que convirtió la propuesta de marca en algo literal e imposible de ignorar.

La campaña se amplificó con cuñas en Catalunya Ràdio, alcanzando a audiencias locales en los momentos donde la radio funciona mejor: trayectos, rutinas cotidianas, instantes de atención difusa donde un mensaje bien planificado cala con facilidad.

“Estamos muy emocionados. Nuestros agentes están muy contentos viendo que avanzamos en visibilidad en los medios.”

Los agentes lo notaron antes que nadie.

La campaña generó notoriedad real y un impacto directo en la percepción de marca. Los agentes, en contacto diario con el territorio, fueron los primeros en notarlo: más preguntas, más reconocimiento, más conversaciones que empezaban con “os he visto por ahí”.

Una prueba de que la visibilidad bien construida no solo llega al público: también energiza al equipo que está en primera línea.